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Pushing the conversation on gender equality.

Code Like A Girl

¿Discriminación sexual? ¡Una perspectiva transexual!

Escrito por Daniela Petruzalek y traducido por Siltha para Code Like A Girl. Versión original en inglés aquí

Hace ya tiempo que tenía ganas de escribir un artículo sobre mi visión personal de la discriminación sexual. Después de incontables borradores que nunca han visto la luz del día, creo que por fin he encontrado la pieza que faltaba.

Si tienes prisa por encontrar una respuesta, debo decir que este cómic de XKCD llamado "Como funciona" lo resume todo:

(“Guau, apestas en mates.” “Guau, las chicas apestáis en mates.”) De alguien que ha vivido en ambos lados: este cómic es la representación perfecta de la realidad.

Soy una mujer transexual, lo que significa que en cierto punto de mi vida solía ser un hombre, o mejor dicho, solía ser vista como un hombre. Esto me da una perspectiva única sobre el género que quiero compartir con vosotros hoy.

El principio: la vida como un hombre

La vida no es fácil. Para nadie.

Pero podría decirse que puede ser un poco más fácil para algunos grupos de personas. Nací como un hombre blanco y estaba interesada en mujeres, lo cual me situaba en el grupo más ventajoso de todos: el infame hombre blanco heterosexual "cisgénero".

Pero tuve algunas pequeñas desventajas… Nací en una familia pobre en un país muy desigual (Brasil). Estudié toda mi vida en colegios públicos, lo cual significaba una muy mala educación, y tuve poco acceso a todo, desde ropa a tecnología.

Desde que tenía 4 años sentí que algo estaba mal conmigo (respecto al género) pero elegí ignorarlo porque tenía problemas mayores. Y por "mayores" me refiero a mi hermano mayor, que solía pegarme casi cada día hasta mi temprana adolescencia. No tenía tiempo de pensar en mi identidad de género… Tenía que "hacerme un hombre" para resistir las palizas.

Esa experiencia me convirtió en una niña muy introvertida, e interactuar con máquinas -videojuegos primero y ordenadores después- era mi vía de escape. Eran mucho más fáciles que la gente. Y así es como entré en tecnología.

Hasta que tuve edad de trabajar no hubo un beneficio claro de haber nacido "hombre", pero pronto las cosas cambiaron. Así pintaba una entrevista en mis primeros días:

  • Entrevistador/a: ¿Sabes hacer esto?
  • Yo: no
  • Entrevistador/a: ¿Y qué tal hacer esto otro?
  • Yo: tampoco
  • Entrevistador/a: ¡Estás contratado!

Sí, estoy exagerando un poquito… pero en resumidas cuentas la gente estaba mucho más inclinada a creer que era capaz de aprender el trabajo en el trabajo. Casi cada currículum que enviaba recibía respuesta, y por aquel entonces mi currículum no llenaba ni medio folio.

Estaba acostumbrada a que se me pidiera mi opinión para cada decisión importante, no importaba que tipo de trabajo estuviera haciendo. La gente quería escuchar mis ideas.

En mis años posteriores, cuando estaba trabajando en Oracle, recuerdo sentirme casi una celebridad cada vez que visitaba las oficinas centrales. Todo el mundo quería hablar conmigo, conseguir mi opinión sobre sus proyectos, saber qué hice para superar tal o cual situación. Mis proyectos eran apoyados por la compañía.

Nunca fui de los trabajadores más productivos, pero aún así tenía una cartera de proyectos cerrados y siempre sobrepasaba mis cuotas al menos un 20%.

En mis últimos días como hombre estaba siendo buscada por otros equipos para hacer una transferencia lateral. Mi jefe me había prometido un ascenso muy pronto. Parecía que todo estaba bajo control.

Pero no lo estaba.

Me estaba muriendo por dentro de vivir una vida que no era la mía. Así que tomé el atrevido paso de hacer público que era una mujer transexual. Y de repente, mi vida se desmoronó.

Salida del armario: la vida como una mujer

Hay una persona a la que le estaré eternamente agradecida por ayudarme a manejar mi transición: Alberto Brisola. Era el jefe de recursos humanos de Oracle Brasil y me apoyó durante dos años antes de que tuviera el valor de hacerlo público a mi equipo.

Teniendo al jefe de recursos humanos de mi parte y habiendo pasado el suficiente tiempo para prepararme, finalmente decidí dar el paso en agosto de 2014. Decidí abordarlo en dos pasos, primero contándoselo a mi jefe y a mi director, y luego contándoselo a mi equipo. Las reuniones fueron puestas con dos semanas de diferencia.

El 15 de agosto de 2014 publiqué esta imagen en mi cuenta de Facebook. Era libre por fin.

Debo decir que invitar a mis jefes y al jefe de recursos humanos a la misma reunión fue divertido, especialmente porque pedí que el tema fuera secreto hasta la reunión. Mi jefe intentó sonsacarme el tema de la reunión a cada oportunidad que tuvo, pero no sucumbí. Los dos empezaron a hacer apuestas sobre cual era el tema a tratar. Desde luego, solo me contaron esto después.

La reunión fue mejor de lo que esperaba, y terminamos riéndonos del secretismo que había creado y sus hipótesis sobre la reunión. Curiosamente, uno de ellos casi acierta, pero descartó la idea por parecerle demasiado "absurda".

Después tocaba contárselo a mi equipo. Fue en una reunión de equipo a principio de trimestre. Justo antes del almuerzo mi jefe hizo un breve anuncio diciendo que tenía algo importante que decir y entonces, por primera vez en mi vida, dije que era transexual en voz alta.

Todavía recuerdo el silencio cuando lo dije… pareció una eternidad, hasta que alguien decidió hacer una broma tonta para romper el hielo. Después otra gente me alabó por mi coraje, pero la mayoría salió de esa sala sin entender realmente qué estaba pasando.

Primero pensaba que todo había ido bien, pero solo el tiempo mostraría el impacto de ese día en mi carrera.

La compañía tenía una política muy estricta contra la discriminación, pero eso no dice mucho sobre forzar interacciones sociales individuales. Un pequeño grupo de gente más avanzada empezó a tratarme como una mujer, y eso me hacía sentir muy empoderada, pero la mayoría de la gente simplemente me evitaba o hablaba de mí a mis espaldas.

Ya no era alguien a quien pedir opiniones, la manera en la que había resuelto mis retos diarios ya no era relevante. Como hombre, se me había enseñado a alardear de mis logros, a ser dueño de mis victorias… cuando empecé a hacer eso como mujer, santo cielo: "es muy arrogante" o "no es tan buena como dice".

Es una locura. Técnicamente, era la misma persona. Incluso mejor: era una persona que no estaba gastando un montón de energía escondiendo su verdadero yo, y podía dedicar el 100% de mi energía al trabajo.

Ese fue mi mejor año como consultora de ventas, y aun así, no parecía importarle a nadie. Las ofertas de cambiar de equipo fueron retiradas. El ascenso nunca llegó. Mis ideas ya no parecían relevantes.

Era muy novata en mi condición de mujer, así que no entendía qué estaba pasando. Me tomó un tiempo entenderlo: no era nada en mi contra, solo estaba obteniendo lo que había pedido… Estaba siendo tratada como una mujer.

La vida como mujer es rara. Los hombres empezaron a tratarme diferente en todas partes. Me abrían las puertas, se ofrecían a llevar mis cosas, me sonreían, me hablaban en un tono suave y un lenguaje apacible. Casi como si fuera una frágil y pequeña flor tan vulnerable que necesitaba protección constante.

Todo eso es muy bonito, pero lo cambiaría en cualquier momento por un salario justo y respeto profesional. Un aspecto interesante sobre buscar trabajo como mujer es que he mandado literalmente cientos de currículums cada mes para conseguir cero respuestas. Sí, cero.

Desde que me despidieron de Oracle pasaron 6 meses hasta que encontré un nuevo trabajo. Incluso hice un experimento no científico en el que intenté usar diferentes combinaciones de mi nuevo nombre y mi viejo nombre, con o sin mención de ser transexual. ¿Podéis adivinar qué currículums obtenían respuestas?

Entonces, ¿cómo conseguí un nuevo trabajo? Como en los viejos tiempos: a través de contactos. Y una cosa que me molesta un poco sobre esto es que la persona que me recomendó para mi nuevo trabajo me conocía como mi antiguo yo. Todavía me falta encontrar un trabajo basado solo en mi reputación como mujer.

Y sí, la gente ya no asume que puedo aprender en el trabajo…

La segunda salida del armario: la vida como una persona transexual

Viví como una mujer durante un tiempo hasta que me di cuenta que había algo que me estaba molestando. Me identifico como una mujer, pero cuando intercambiaba ideas con otras mujeres cisgénero algo se estaba perdiendo.

Estaba claro que ellas tenían más experiencia que yo en cosas "de mujeres", y nunca podría sentirme identificada con algunas de esas experiencias. Por otro lado, escondiendo mi yo anterior estaba perdiendo una gran parte de mi historia personal y de las experiencias que ayudaron a construir quien soy hoy.

Decidí salir del armario otra vez, esta vez como transexual. Era el 17 de noviembre de 2017, durante mi conferencia en Gophercon Brasil, que decidí dar el paso final:

Fotos de antes y después, expuesta en mi charla en Gophercon Brasil. Gracias a Aditya Mukerjee por la foto.

La audiencia estaba compuesta de 250 personas, de los cuales el 93% eran hombres. Estaba hablando sobre diversidad e inclusión, y la mejor manera que encontré de explicar la importancia del tema al público era hablando sobre mis propias experiencias cuando era uno de ellos. Así que dije: "Solía ser uno de vosotros, soy transexual".

El simple hecho de decir esta frase en público es una experiencia muy dura.

En ese momento no lo sabía, pero ese mismo fin de semana Coraline Ada Ehmke, una destacada transexual en la comunidad Ruby, que tenía previsto hablar en la RubyConf Brasil, decidió no ir tras recibir amenazas de muerte… sí, has leído bien: amenazas de muerte.

Aún así realizó un conmovedor discurso de apertura en remoto. Más tarde incluso publicó partes del mismo en Twitter. Podéis ver el hilo entero aquí (esta es la primer publicación, haced clic para más tweets):

Esto es serio y, desafortunadamente, no es poco común. También en 2017 otra destacada transexual sufrió acoso muy serio y amenazas de muerte aquí en Brasil. Es el caso de Evelyn Mendes, una líder local a la que puedes encontrar luchando por inspirar a mujeres para unirse a la comunidad IT y permanecer unidas.

Evelyn es una amiga mía, así que vi su historia desarrollarse poco a poco. Sus experiencias podrían ser suficientes para que me quedara en el armario al menos otra década. Aún así, tenía que hacer algo. Necesitaba tomar parte en esta lucha también.

La cosa es que aunque no seas una líder destacada, ser transexual en este mundo es bastante peligroso. El prejuicio es suficiente para justificar las agresiones más extrañas, y no necesitas ir muy lejos pare encontrar ejemplos. Símplemente busca "muertes transexuales" (o transgénero) en Google y encontrarás un montón. Esto es lo que llevó a la creación del Día Internacional de la Memoria Transexual, celebrado cada año el 20 de noviembre.

Así que no es sorprendente ver cuantas mujeres y hombres transexuales/transgénero deciden quedarse en "modo sigilo"…

El mítico “passing”

La identidad sexual es el género mental de una persona. La gente cisgénero tiene el mismo sexo en su mente y en su cuerpo. La desalineación de esos dos componentes es la característica principal de una persona transgénero.

"Passing" es la capacidad de una persona de ser identificada por otras personas como del sexo con el que se identifica (mental). Con esto quiero decir que miras a la persona y no hay señales "obvias" de que esa persona es transexual.

Ese es el sueño.

Nadie quiere ser transexual. Al menos, no he encontrado a nadie que quiera. Así que el "passing" es el logro definitivo, ya que significa que nuestros cuerpos están completamente alineados con nuestra mente. También redefine por completo nuestras interacciones sociales.

Soy una de las afortunadas que la mayoría de veces resulto completamente "pasable", pero la mayoría de nosotras no tiene ese lujo.

La desventaja obvia de no "pasar" es que te conviertes en un objetivo instantáneo. Así que "pasar" no es sólo una meta en referencia a nuestra identidad, es también un medio de supervivencia.

Hay una diferencia sutil en las interacciones sociales cuando no eres "pasable"… ves el esfuerzo de la gente que interactúa contigo por respetar tu género en mayor o menor medida. Cuando "pasas" estas interacciones son bastante fluidas.

Tuve un breve periodo en el que no pasaba tras mi transición, pero desde entonces me he sometido a cirugía varias veces hasta ser la persona que soy hoy. La tranquilidad en mis nuevas interacciones sociales me atraía mucho al principio. Pensé… "Ya se ha acabado esta porquería de la transexualidad, ahora puedo tener una vida".

Pero la activista en mi ha ganado esa batalla. Soy una de esas personas que está constantemente intentando encontrar significado a la vida. Sufrí mucho para llegar a lo que soy hoy, pero igual ese dolor le puede ser útil a alguien más… Así que me he dedicado a escribir estas experiencias con la esperanza de que alguien las encuentre útiles. Es mucho mejor que guardarme todo dentro.

Palabras finales

Este artículo ha acabado siendo un poco más largo de lo que esperaba, pero con suerte ayuda a mostrar un poco como nuestro sexo puede redefinir completamente nuestras interacciones sociales y nuestras carreras. He asumido tres "etiquetas" en mi vida hasta ahora: hombre, mujer y mujer transexual. Sueño con el momento en el que solo necesite una etiqueta: ser humano.