Like A Girl

Pushing the conversation on gender equality.

Code Like A Girl

Inteligencia Artificial y diseño inclusivo

Texto original en inglés aquí. Traducido por Maria Alejandra Yepes para Code Like A Girl

Maxine Mackintosh es una científica de datos, fundadora de la comunidad OneHealth, y una de las mujeres que tiene un nivel de carisma e inteligencia profunda que, yo podría afirmar, deja a toda la audiencia asombrada

La ví hablar en un evento de Mujeres en IA (Inteligencia Artificial), realizado por CognitionX en Londres y fue muy agradable conocer de cerca su participación en la Comunidad Open Source

Durante su charla ella mencionó algunas inquietantes estadísticas acerca de la inequidad de género dentro de GitHub, y la posibilidad de que eso influencie el desarrollo de la siguiente generación de la tecnología en IA

GitHub

GitHub se ha expandido. Inició como un servicio en la nube que los programadores usaban para almacenar, compartir y trabajar en sus proyectos de software y ha llegado a ser una red social y una comunidad virtual. En las palabras del veterano del movimiento Open Source Josh Wulf:

GitHub es una red social donde tu capital social, creado por el compromiso y la contribución a la conversación global en cualquier tecnología que estés trabajando, es tuyo- no está atado a la compañía para la que resultaste trabajando temporalmente.

Decir que es de una importancia inmensa en el mundo del desarrollo de software sería insuficiente

Sin embargo, hay algunos asuntos en la comunidad GitHub que Maxine resalta. Escasez de diversidad de género, por ejemplo, es un asunto que se discute mucho. Un estudio en 2013 encontró que sólo 11% de las personas base de GitHub son mujeres.

Esto es preocupante y va más allá de hablar de diversidad de género

Como GitHub se estableció a sí mismo como el corazón de la comunidad Open Source, con más y más desarrolladores colaborando está en el centro de la evolución de la inteligencia artificial.

Esta fue la premisa de la charla que dio Maxine y el foco de nuestra conversación. Ella cree que los creadores de la inteligencia artificial y otras tecnologías pioneras deberían tener una representación justa de la sociedad en la que residirán.

Lamentablemente, en el mundo de los negocios, hay una competencia por tomar ventaja en la próxima ola tecnológica, y desde lo que puedo ver, la diversidad en la contratación no está dentro de las prioridades.

Defendiendo la tecnología inclusiva

Dado que ya sabemos que la selección de diversos perfiles en las organizaciones trae muchos beneficios para el resultado final, lo que Maxine y otros expertos en el campo de la IA sugieren es que la diversidad en los equipos es clave si queremos construir tecnología inclusiva.

Esto no se trata solo de asegurar grandes beneficios sino también de proteger grupos minoritarios dentro de la sociedad. Ya hemos visto los peligros de construir experiencias tecnológicas que perpetúan dañinas dinámicas de privilegios.

Airbnb ofrece un ejemplo que se ha mencionado mucho. Sus creadores no se dieron cuenta del peligro del prejuicio racial que había entrado en la plataforma y tuvieron que tomar acciones inmediatas cuando se dieron cuenta que algunos de los anfitriones, basado solo en la raza, evitaban que las personas rentaran su apartamento.

Esto plantea la pregunta: ¿estamos dispuestos a pararnos y observar mientras la próxima generación de compañías tecnológicas son construidas por el mismo tipo de personas, con los mismos problemas de diversidad?

Pero entonces ¿qué podemos hacer?

Maxine no solo se refiere a los problemas; ella también propone varias ideas para afrontar esta situación.

Cuotas

Rígidas, estrictas cuotas. Esto va más allá de permitir que las compañías hagan su “mejor esfuerzo”, porque de otro modo, no estamos tomando lo suficientemente en serio la IA

Publicando ejemplos de la IA que salió mal

Maxine cree que, cuando las empresas comiencen a darse cuenta de los riesgos de reputación que podrían enfrentar si sus creaciones de inteligencia artificial alienan a los miembros de su base de clientes, comenzarán a tomar su responsabilidad más en serio

El robot de Microsoft, Tay, es un ejemplo clásico: absorbió rápidamente los puntos de vista racistas y sexistas de los humanos que interactuaban con él, y se adaptó a esos puntos de vista, convirtiéndose en un racista misógino.

Alentando a más mujeres a unirse a la comunidad de código abierto

Por supuesto, este es un problema que muchas organizaciones y gobiernos están tratando de resolver; ¿Cómo podemos incorporar más mujeres a la tecnología? Maxine mencionó que una mayor participación de las mujeres en la programación no debe ser una actividad aislada. Involucra sesiones grupales en persona o círculos de aprendizaje.

Si somos capaces de crear un entorno que aliente a las mujeres a probar la codificación, y les dé la confianza de contribuir con comunidades como GitHub, podemos comenzar a ver algunos progresos en el equilibrio de la diversidad.

Quiero agradecer a Maxine por su tiempo. Fue un placer escuchar sus pensamientos sobre por qué una comunidad de código abierto diversa y representativa es clave para la próxima etapa de desarrollo de la IA.