Like A Girl

Pushing the conversation on gender equality.

Code Like A Girl

Una carta para mi misma en mi juventud

Escrito por Nida Sajid y traducido al español por Marielenna Ramirez para Code like a Girl. Versión original en inglés aquí

Querida Nida,

Recuerdas cuándo te graduaste de la universidad después de cuatro años y de sentir que nunca se terminaría. Con tanta matemática que viste ya estabas tan feliz de no tener que presentar otro examen. Me creerías si te digo que unos cuantos años después, voluntariamente te sentarás a presentar exámenes de certificaciones para aprender las nuevas piezas en la tecnología. También irás a clases durante la noche después del trabajo para aprender nuevos lenguajes de programación.

Te mentiría si te digo que para llegar a dónde estás ahora no hubo obstáculos. 18 meses en tu primer trabajo después de graduarte, con dos promociones y rodeada de compañeros que te han inspirado y amigos maravillosos con los que compartiste tu experiencia.

Vas a tener días que pensarás que lejos has llegado y estarás como en la luna de la emoción y contenta con la carrera que escogiste. Otros días vas a sentir que no perteneces a la industria tecnológica y te arrepentirás de haberla escogido. Sin embargo, en tu camino, vas a recoger lecciones importantes y consejos que usarás cuando pones en duda si perteneces aquí.

Lección 1: Encuentra tu motivación
Al comenzar de tu carrera, constantemente te comparas con tus compañeros, especialmente con los hombres. Vas a sentir que siempre tendrás que trabajar dos veces más duro que ellos para llegar a la mitad. Vas a sentir envidia de su confianza, de la presencia que inspiran y de su capacidad de hablar fuerte. Te sentirás excluida y obligada a sentarte en la esquina de la oficina dónde eres la única mujer.

Con el tiempo, te vas a dar cuenta que tienes que salirte de tu zona de comodidad. Para hacer esto, tendrás que buscar a tu alrededor motivación y dirección. Encontrarás que, por ninguna razón, estás sola en este bote. Y si se está hundiendo el bote, te vas a frustrar, pero afortunadamente será por poco tiempo.

Irás a tu primer evento para celebrar el día de Mujeres Internacional y estarás sorprendida del talento y la honestidad de las mujeres que comparten sus historias. Te sentirás empoderada por estas increíbles, aunque pocas, mujeres. Las verás en posiciones de liderazgo y vas a querer seguir sus pasos, de manera lenta pero segura vas a pasar de contribuir a equipos a liderarlos.

Lección 2: Nunca es muy tarde para aprender
Durante tu tiempo en la oficina, te cruzarás con personas con diferentes talentos; desde programadores que pueden escribir código con los ojos cerrados hasta gerentes senior que parecen lidiar con 20 tareas en cualquier minuto. Esto va hacer muy retador pero vas a descubrir la riqueza de contar con esos talentos, tanto adentro como fuera de la oficina, descubriendo que nunca es demasiado tarde para aprender.

Síguete retando a tí misma. Nunca debería haber un límite para el aprendizaje. Cuando domines algo, busca otra cosa en la que puedas ser experta. Al principio no entenderás porque estas usando tu tiempo libre para leer páginas y tomar notas sobre tecnología; con el tiempo toda esa “complicación” se convertirá en una pasión y continuarás este hábito los años que vienen, no porque estás obligada sino porque tu quieres.

Lección 3: Habla sobre tu experiencias
Vas a tener unos cuántos momentos en los que te vas a sentir como una impostora en la oficina y se te va a dificultar interiorizar tus logros. A pesar de la realimentación positiva de tus jefes y tus colegas, seguirás experimentando el síndrome de la impostora. Este es un tema del que debes hablar abiertamente.

No seas tímida.

Comparte tus dudas, te vas a sorprender de descubrir cuántas personas pueden sentirse identificadas con tus historias. Por un tiempo, serás reacia para contactar mujeres y hombres que admiras, tu crees que eres de un nivel diferente. Esta es tu oportunidad para aprender, hablar y definir tu carrera.

Lección 4: Encuentra una mentora y una mentee
En ocasiones serás juzgada por como luces antes que tengas una oportunidad para hablar. Encontrarás personas que se referirán a tí como un simple recurso. No dejes que estos prejuicios te frustren. Recuerda que tu valor no está definido por extraños de una sala de reuniones sino por tí misma.

También te vas a cruzar con personas que empatizan con los obstáculos que enfrentas en el trabajo y reconocen que el sistema no está diseñado para las mujeres en tecnología. Estas personas de manera generoso se ofrecerán para ser tus mentoras lo que te va a soprender y hacerte humilde.

Quédate alrededor de estas personas.

Agradéceles de manera amplia y asegúrate de ayudarle a otras personas que necesitarán una mentora. Vas a conocer nuevas personas que apenas están comenzando y te recordarán a tí misma. Los vas a ver luchando con las demandas de su propio rol, sentirás su miedo y su negación a hacer preguntas. Sentirás su pasión por aprender y ser mejor, verás tu yo más joven reflejado en ellos.

Habla con ellos.

Comparte tu experiencias con ellos y asegúrales que no son impostores y que merecen sus éxitos. Ellos también te van ayudar a aprender más cosas sobre tí misma, especialmente tus fortalezas y tus debilidades que definirán tu carrera.

Lección 5: No niegues el balance entre el trabajo y tu vida personal
Después de un año en el trabajo, la presión comenzará y lo que era terminar a las 6:30pm se convertirá en trabajar en la madrugada y los fines de semana. Es muy fácil sentir orgullo de trabajar hasta tarde y quedarte en la oficina incluso después que todos se han ido

No dejes que esto termine siendo un patrón y niegues tu salud física y mental. No hagas de un hábito revisar tu correo si estás en días de descanso. No dejes que tus conversaciones con amigos que no son de tu trabajo terminen con temas como un código que no funciona. Haz el esfuerzo de balancear tu trabajo y tu vida personal para evitar un agotamiento. Es importante no solo definir tus prioridades en la vida y sino mantenerte firme frente a ellas.

Debes continuar haciendo todas las cosas que te apasionan. Nunca pares de correr, nunca pares de estar ahí para tu familia y amigos. Nunca pares de ponerle atención a tu salud mental porque estas actividades son las que te permiten estar sana en medio de la histeria del trabajo.

Por último, me gustaría decirte que tienes una gran carrera por delante y muchos más retos para ver y aprender. Disfruta tu trayecto, saca el mayor provecho de este y recuerda darle gracias a todos aquellos que te han ayudado en el camino.

Siéntete orgullosa de todo lo que has logrado a este punto (incluso si tu papá aun no entiende el nombre de tu rol) y mira hacia adelante, el futuro te espera.

Un saludo,
Nida